Dicen que la felicidad a veces depende de una cuerda, una que te hace sentir libre cuando estás cerca, pero que cuanto más tiempo pasa, más te ahoga y más necesitas desprenderte de ella, es irónico que lo que te hizo sonreír sea lo que después te va a ir dejando sin aire poco a poco, otra veces esa cuerda desaparece y te deja tan sola, que la misma soledad te llega a asfixiar. No permitas que tu vida esté colgando de una simple cuerda.
Queriendo andar sin poder moverme, queriendo sonreír sin tener tus labios, queriendo vivir sin estar contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario